Confesar
Cuando inicié este blog pensé que iba a tener simplemente un espacio para expresar las cosas sin mucha autocensura o cortapisas. Que, de alguna forma, lo usaría para decir lo políticamente menos correcto pero honesto que me pasara por la mente. Rara vez ha sido así. Lo usual es otra cosa y a veces pienso que debería confesarme. Confesión es una palabra de esas que deslizan matices religiosos: ir al confesionario y en cierto secreto contar cosas vergonzosas a un tercero, que nada en realidad sabe pero finalmente te da la opción de lavarlas y volverlas digeribles, no por haber pensado o hecho algo para mejorarlas, controlarlas o arreglar los daños sino por el arbitrio de que te has purificado con alguna ceremonia simple (rezar por ejemplo). Los dilemas morales de ese acto son mínimos a diferencia de otras formas de confesar, como el psicoanalista donde al menos confrontas parcialmente y quizá de forma egoísta algo propio pero con frecuencia al precio de sufrir más y no tener la s...