Posts

Showing posts with the label redes sociales

I hate you, Facebook.

Para quien lea de vez en cuando este blog verá que hay dos tipos de "post". Unos personales donde he contado como me siento en un momento u otro y que revelan detalles de mi vida personal, digamos íntima en el sentido en que no son cosas que suela discutir con el tendero de la esquina o la señora de las frutas (aunque me convencí de que era buena idea hacerlo aquí, que puede que lo lea no el tendero, sino el borracho que le compra al tendero de la esquina). Quizá bajo la hipótesis de que este medio otorga a la vez una halo de privacidad extraño y otro de publicidad que no deja de ser sospechoso. Nunca he sido una persona muy pública. Pero, como diría algún filósofo, las circunstancias me han obligado. Mejor dicho, nací sano y la sociedad hizo lo que hizo conmigo. Y lo sigue haciendo. Por ejemplo, a mi profesora de pre-escolar le pareció buena idea que yo pintara un águila en un tablero como cuando tenía 6. Debí cortar de inmediato cualquier intento gráfico pero claro, ho...

El fin de la soledad (William Deresiewicz).

Este es un ensayo que me gustaría recomendar, se llama El fin de la soledad,   escrito por William Deresiewicz, lo pueden leer originalmente en http://chronicle.com/article/The-End-of-Solitude/3708 Voy a traducir un par de pasajes, solo por entusiasmo. [ ...] Así que vivimos exclusivamente en relación a otros, y lo que desaparece de nuestras vidas es la soledad. La Tecnología se está llevando nuestra privacidad y nuestra concentración, pero también se nos lleva nuestra habilidad de estar solos. Aunque no debería decir llevarse. Esto nos lo estamos haciendo a nosotros mismos; estamos descartando esta riqueza tan rápido como podemos. [...] La soledad se convierte más que nunca, en el escenario del auto-descubrimiento heroico, un viaje a traves de reinos interiores hechos vastos y terroríficos por Nietzsche y Freud.  Alcanzar la autenticidad es fijarse en esas visiones ... [...] Ahora enviamos mensajes de texto con nuestros teléfonos, subimos fotos a nuestras ...

Teléfonos brutos

El problema con los teléfonos inteligentes es que no son muy inteligentes. Por un lado no es que te aumenten automáticamente el tipo de mensajes que quieres recibir, los de personas de quienes quisieras saber más o que dicen cosas que quieres escuchar y que quisieras que te las dijeran digamos diez veces al día. Tampoco aumentan de inmediato la inteligencia de quienes nos escriben; la gente sigue escribiendo los mismos mensajes de siempre, con las mismas noticias y comentarios e incluso puede que notoriamente más tontos y peor escritos, con la única diferencia de que uno los recibe más rápido. La pregunta es  ¿para qué llegar más rápido a un mensaje tonto? es como acelerar un carro para meterse más rápido en la congestión del tráfico.  Por otro lado, tampoco es que un teléfono inteligente te haga conocer personas nuevas y más inteligentes que te escriban los mensajes inteligentes que un teléfono así merece... en realidad, sigues conociendo la misma ...